Los ataques se produjeron en Dimona y Arad, después de que Teherán denunciara un ataque contra el complejo de enriquecimiento de uranio de Natanz.
A su vez, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) anunciaron en la madrugada del domingo una nueva ola de ataques sobre Teherán y dieron detalles de los últimos movimientos de las tropas terrestres en el sur del Líbano, en plena batalla contra el grupo terrorista de Hezbollah.
Por su parte, el Ministerio de Defensa de Arabia Saudita y la misma cartera de los Emiratos Árabes Unidos informaron la intercepción exitosa de drones y misiles balísticos que amenazaban su territorio.