Las jubiladas que, en el caso de Viegas dijo cobrar un haber mínimo, figuran como compradoras del departamento al futbolista Hugo Morales un mes antes de que Adorni se quedara con el inmueble.
Morales declaró que lo vendió en 200 mil dólares, mientras que el jefe de Gabinete lo compró por 230 mil dólares, en una operación en la que las jubiladas le financiaron 200.000 dólares, sin intereses, con plazo hasta noviembre, según declaró la escribana de Adorni Adriana Nechevenko.
El escándalo crece y el gobierno nacional mientras muestra gesto de respaldo al jefe de Gabinete comienza a tener posiciones internas disímiles. La jefa del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, se mostró ayer molesta ante la prensa y se negó a responder a las consultas sobre el caso.