Batule aclaró a este medio que es un conflicto regional que se alimenta de las posiciones de las potencias en el plano regional. “Estados Unidos, Israel y los países aliados de la región buscan interponer supremacía frente a la postura de China y Rusia, que sostienen de cierto modo a Irán; pero, tras la caída de Nicolás Maduro en Venezuela, Rusia en Ucrania y China buscan marcar su postura antioccidental en la región y hacerle frente a Estados Unidos en la lucha por marcar supremacía de potencia internacional en el mundo”, detalló.
Una semana atrás, el presidente de Irán, Masud Pezeshkian, informó por teléfono a su homólogo ruso, Vladímir Putin, sobre los resultados de las negociaciones fallidas con Estados Unidos en Islamabad. Según informó el Kremlin, Pezeshkian agradeció a Putin su postura dirigida a lograr la desescalada de la situación en Medio Oriente y también por la ayuda humanitaria prestada en las últimas semanas. También aprovechó la llamada para felicitar a Putin y a todos los fieles ortodoxos por la Pascua.
Por su parte, Putin subrayó la disposición de Moscú de mediar con el fin de lograr “una paz justa y duradera en Medio Oriente”, para lo que continúa sus activos contactos con todos sus socios en la región. El mandatario, que desde un principio calificó de agresión los bombardeos estadounidenses e israelíes contra la república islámica, también abordó con su colega iraní la cooperación bilateral y el fortalecimiento de las relaciones de buena vecindad entre ambos países.