La filtración de comunicaciones internas del Pentágono reveló que el gobierno de Donald Trump podría revisar su apoyo diplomático a la soberanía británica sobre las Islas Malvinas. Según un informe divulgado inicialmente por la agencia Reuters, esta medida extrema se baraja como una represalia directa ante la negativa del Reino Unido a involucrarse plenamente en las operaciones militares lideradas por Estados Unidos contra Irán.
El documento filtrado, un correo electrónico que circula en los niveles más altos del Departamento de Defensa, detalla una profunda frustración por la reticencia de los aliados europeos a conceder derechos de acceso, base y sobrevuelo (ABO) para la guerra en Medio Oriente. En este sentido, el texto propone reconsiderar la postura estadounidense frente a las "posesiones imperiales" europeas y señala específicamente el archipiélago administrado por Londres y reclamado por Argentina.