La Cámara de Diputados aprobó con 138 votos afirmativos, 96 negativos y 9 abstenciones la media sanción a la ley de hojarasca. El proyecto, impulsado por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, pretende derogar más de 70 normas consideradas “obsoletas” por el Gobierno. Sin embargo, algunas de ellas regulan actividades sensibles, como la investigación y producción pública de medicamentos.
“LA LIBERTAD AVANZA. VIVA LA LIBERTAD CARAJO”, celebró el presidente Javier Milei tras la votación del proyecto en el Congreso, al retuitear una publicación de la diputada libertaria Patricia Vázquez que escribió en X. En el mensaje, la legisladora destacó que las leyes que pretenden eliminarse “limitan las libertades”.
Desde la oposición cuestionaron el tratamiento express del proyecto, ya que modifica áreas sensibles que necesitan un tratamiento pormenorizado y “esconde un proceso de desnacionalización”.
La iniciativa tiene varios puntos polémicos. Por ejemplo, entre sus artículos avanza con la derogación Ley N° 25.750 de Preservación de Bienes y Patrimonios Culturales, que restringe el derecho de ejercer industria en algunas actividades particulares.
Además, la norma que pretende eliminarse establece que la propiedad de las empresas de comunicación deberá ser de capitales nacionales, limitándose la participación de los capitales extranjeros hasta un máximo del 30% del capital accionario y que otorgue derecho a voto hasta por el mismo porcentaje. Para el oficialismo “esta norma es de dudosa constitucionalidad e implica una restricción a la inversión extranjera”.
También propone derogar la Ley N° 14.800 que obliga a quien demuela una propiedad con salas de teatro construir un teatro con características similares a la propiedad demolida.
De igual manera, busca derogar la Ley N° 26.688, sancionada en 2011, que declara de interés nacional la investigación y producción pública de medicamentos, materias primas para la producción de medicamentos, vacunas y productos médicos, entendiendo a los mismos como bienes sociales.
Para el oficialismo, “la reglamentación de la ley demoró tres años y no impone acciones concretas. Es una ley primordialmente declamativa, sin consecuencia práctica alguna”, argumentan.
Blindar a Adorni en el Congreso
Al comienzo de la jornada, el oficialismo bloqueó la sesión convocada por la oposición para interpelar al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por el escándalo que rodea el crecimiento de su patrimonio desde que La Libertad Avanza llegó a la Casa Rosada.
El presidente del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez, acusó al oficialismo de “mala fe parlamentaria” por “la trampa” de haber pedido una sesión una hora antes de la convocatoria opositora, y planteó una moción de orden para resolver la superposición de citaciones al recinto, y suspender la primera de ellas.
“Solicitamos que se pase a un cuarto intermedio a las 11, se permita confeccionar el quorum de esta sesión no solamente solicitada sino también convocada por la presidencia de esta cámara y en función de eso, si no hay quorum, se avance al respecto”, mocionó el santafesino.
“La mayoría de este recinto expresamos la voluntad de seguir con esta sesión. Por la tanto la moción atípica que acaba de plantearse no debe votarse”, contestó la secretaria parlamentaria de La Libertad Avanza, Silvana Giudici.
Acto seguido, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, desestimó la moción de orden, al sostener que “no hay un solo antecedente que una sesión especial interrumpa o suspenda otra sesión en toda la historia parlamentaria”.
“Y no voy a ser el presidente que autorice esa situación por primera vez en la historia. No ha ocurrido nunca en la historia democrática de esta cámara como lo que están queriendo hacer. La moción del diputado Martínez es improcedente”, ratificó.
La secretaria parlamentaria de Unión por la Patria, Paula Penacca, le dijo a Menem que “no es juez” y que no tiene potestad para “interpretar” el reglamento en nombre del conjunto de los diputados, y lo exhortó a poner a votación la moción de orden.
Un rato más tarde, el jefe del bloque peronista conjeturó que el oficialismo había estirado la discusión reglamentaria para que se excediera del horario de las 11 y la sesión opositora quedara automáticamente caída.
Para salir del enredo, Martínez propuso una moción de orden alternativa para levantar la sesión, cuya votación sí fue autorizada por el riojano. La propuesta fue rechazada con 131 votos negativos y 111 positivos, tras lo cual se reanudó el tratamiento del orden del día.