El volante Leandro Paredes fue el único jugador que habló con la prensa tras el partido y ratificó la presencia del dirigente, minimizando tensiones al declarar que "siempre hablamos".
Tras el golpe y el posterior silencio del director técnico Claudio Úbeda, su continuidad al mando del primer equipo quedó en una situación sumamente compleja.
Al finalizar en la tercera posición de su grupo, la realidad futbolística de Boca ahora continuará en la Copa Sudamericana, donde deberá disputar los playoffs frente a O'Higgins de Chile.