Cuando el Congreso vuelva a abrir sus puertas, luego de 3 de agosto, también seguirán esperando los proyectos sobre Salud Mental, Discapacidad, Etiquetado Frontal, la ley de Lobby y una nueva modificación de la ley de Inocencia Fiscal.
Para la Casa Rosada, el desafío será convertir esas iniciativas en leyes. Después de varios meses de negociaciones inconclusas, agosto pondrá a prueba si el Gobierno logra construir los acuerdos que todavía le faltan o si el Congreso puede convertirse en el principal freno para su agenda.