Todo sucede con el beneplácito del BID, que permite que se desvíe el destino de los fondos que prestó para los trenes hacia los caballitos de batalla discursiva del gobierno de Milei. El presidente del BID es Ilan Goldfajn, de muy buena relación con Milei. En febrero de 2025, cuando ya habían manoteado el dinero, Milei y Caputo visitaron la sede del BID. En su discurso, Goldfajn felicitó a Milei. Dijo que "una serie de recurrentes crisis económicas ha limitado el desarrollo del país", que "liberarse de esa historia requiere osadas reformas, y eso es exactamente lo que ha emprendido el gobierno argentino", celebró el recorte del 30% del gasto público y dijo que "su programa de racionalización y simplificación de regulaciones ha sido remarcable"
El titular del BID aseguró que aportaría más financiamiento al gobierno de Milei. ¿En qué y para qué? Lo dijo explícito: "Justo en momentos en que Estados Unidos busca suministros seguros de litio y otros minerales críticos, estamos apoyando tres importantes proyectos de litio y cobre en Argentina".