Esa posición fue ratificada por un portavoz de Keir Starmer, según señaló el propio medio.
De esta manera, el planteo sobre las Malvinas quedó incorporado a una discusión mucho más amplia entre Washington y Londres sobre compromisos militares, capacidad de la industria de defensa y distribución de responsabilidades dentro de la OTAN.
Por el momento, el reporte no señala que Estados Unidos haya tomado una decisión formal sobre su postura respecto de las islas. Lo que sí describe es la existencia de conversaciones dentro del Pentágono y advertencias dirigidas a Reino Unido dentro de una revisión sobre los compromisos de los aliados que continuará durante los próximos meses.