La situación familiar ya había quedado bajo observación semanas atrás por otro episodio que involucró al hermano mayor de la menor, también adolescente.
Hace poco más de un mes, el chico había quedado encerrado en la vivienda de su padre y consiguió salir por una ventana. Sus abuelos paternos, que viven a pocos metros de la casa, lo vieron mientras cruzaba el paredón y decidieron llevarlo hasta el domicilio de su madre.
Tanto la nena como su hermano se encuentran bajo un régimen de tenencia compartida, establecido a través de un acuerdo homologado por el Juzgado de Primera Instancia de Familia N° 3.
Ahora, a partir del nuevo episodio y del antecedente ocurrido poco más de un mes atrás, la Justicia y los organismos encargados de la protección de derechos deberán evaluar la situación familiar y determinar las medidas que correspondan.