Santilli, junto al asesor Eduardo "Lule" Menem, resolvió empezar a cerrar acuerdos en los próximos días con los gobernadores radicales, cuyos apoyos son clave para conseguir la aprobación en el Senado, donde la reforma política se debate, por ahora, a fuego lento. Además de Cornejo, el jujeño Carlos Sadir, el correntino Juan Pablo Valdés y el chaqueño Leandro Zdero formaron parte de la travesía parisina. Todos ellos se manifestaron en algún momento a favor de una posible suspensión de las primarias para 2027. Valdés incluso sostuvo que en su provincia siempre estuvieron en contra de las PASO, por lo que no le parecía mal eliminarlas. Sadir, por su parte, cometió un sincericidio en una reciente aparición televisiva: se inclinó por la suspensión porque mantenerlas le daría a la oposición una herramienta para reorganizarse, ubicándose en la vereda del oficialismo.
El quinto gobernador radical, el santafesino Maximiliano Pullaro, que gobierna la provincia de mayor peso entre las administradas por la UCR, no viajó a París pero se mostró proclive a convalidar la suspensión. Argumentó que en Santa Fe -donde acaba de aprobarse una reforma electoral- las primarias sí tenían sentido porque se utilizaban, mientras que a nivel nacional eran muy caras y prácticamente no se les daba uso. De las conversaciones también participarían la jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, encargados de impulsar los proyectos en sus respectivas cámaras. Los gobernadores tienen influencia sobre al menos siete de los diez senadores del bloque de la UCR, un número clave para cualquier votación.
Antes de reunir a los mandatarios radicales, Karina Milei y Santilli viajarán este martes a Salta para inaugurar la Planta II del Proyecto Sal de Oro, el emprendimiento de extracción de litio de capitales surcoreanos en el Salar del Hombre Muerto, la zona fronteriza entre Salta y Catamarca. Allí estarán los gobernadores Sáenz y Jalil, ambos muy predispuestos a acompañar las propuestas del Ejecutivo. Santilli se fijó el jueves 15 como plazo para reunir los apoyos que necesita. Para ese mismo día, la oposición no dialoguista convocó a una sesión especial para tratar la derogación del decreto 70/23, luego del fallo de la Corte Suprema que eliminó los límites a la venta de tierras a extranjeros. Todavía no estarían los números para alcanzar el quórum y los acuerdos que busca cerrar el jefe de Gabinete podrían resultar decisivos para que la sesión prospere o quede frustrada.
En línea con la advertencia de la Cámara Nacional Electoral, Santilli se fijó como fecha límite el fin de octubre para conseguir la media sanción en el Senado y luego buscará completar el trámite en Diputados. La Cámara señaló que los estándares internacionales establecen que los cambios en las reglas electorales deben aprobarse con al menos un año de antelación a los comicios. Ese criterio explica el apuro por avanzar este mes, tal como se resolvió en las reuniones de este lunes en la Casa Rosada, aunque la media sanción por sí sola no completa el cambio de las reglas. Quedan unas semanas, entonces, para saber si el oficialismo conseguirá la suspensión con la que busca apuntalar las chances de reelección de Milei en primera vuelta en 2027 y complicar al peronismo. Sin PASO, la oposición deberá acordar cómo resolver sus candidaturas en medio de sus tensiones internas.