Las diferencias también se profundizan según el nivel educativo, los ingresos y la identificación racial. Lula alcanza el 53% entre quienes tienen educación primaria, frente al 40% de Flávio Bolsonaro, y amplía la distancia entre los votantes que perciben hasta dos salarios mínimos, con el 54% contra el 39%.
El presidente también se impone entre los católicos, con el 55% frente al 39%, y entre quienes se identifican como negros, con el 57% contra el 37%. En el nordeste, uno de sus principales bastiones electorales, la ventaja es todavía mayor: 65% contra 30%. Del otro lado, Flávio Bolsonaro consigue sus mejores resultados entre los evangélicos, con el 69% frente al 26% de Lula, y en la región Sur, donde reúne el 58% contra el 33% del actual presidente.
El rechazo hacia ambos candidatos que sigue vigente de la primera vuelta
La investigación también indaga en las razones del voto y en las expectativas sobre el resultado electoral. Entre quienes respaldan a Lula, el 81% sostiene que es el mejor candidato, mientras que el 13% afirma que lo elige para impedir una victoria de Flávio Bolsonaro. Entre los votantes del senador, el 65% lo considera la mejor opción y el 23% asegura que lo apoya para derrotar al actual mandatario. Sin embargo, las expectativas sobre quién tiene más posibilidades de imponerse favorecen al candidato del PL: el 53% cree que Flávio Bolsonaro tiene mayores chances de ganar, mientras que el 39% considera que Lula es el favorito.