Godoy desapareció después de salir de su casa para dirigirse a la escuela rural del paraje El Malezal. Para llegar al establecimiento debía atravesar la estancia y completar parte del trayecto a caballo. Su última comunicación con la familia fue el 7 de octubre, cuando intercambió mensajes con uno de sus hijos.
Mientras continúan los rastrillajes, los fiscales prevén avanzar con la toma de muestras de ADN de familiares para realizar eventuales cotejos si encuentran restos humanos. Hasta el momento, no se informó el hallazgo de su cuerpo.
Pese a la incertidumbre, Sebastián aseguró que todavía mantiene la esperanza de encontrar a su mamá con vida. “Tengo una mínima esperanza de que esté viva. Hasta que no vea el cuerpo de mi mamá no la voy a perder”, afirmó.