El cierre de la discusión estuvo a cargo de Patricia Bullrich, quien defendió la reforma y apuntó contra la confrontación entre psiquiatras y psicólogos que, a su entender, atravesó parte del debate. La senadora libertaria cuestionó que se responsabilizara a los primeros por supuestas vulneraciones de derechos humanos y planteó que ambas disciplinas son necesarias para atender los trastornos de salud mental.
“Son dos miradas o formas de encarar el problema, pero ambas necesarias para encarar los trastornos de personas en una comunidad”, expresó. También advirtió que existen situaciones que requieren una intervención que, bajo los criterios actuales, no siempre puede concretarse a tiempo y que pueden derivar en muertes o episodios de violencia familiar.
Bullrich insistió en la necesidad de anticiparse a esos escenarios y remarcó que el objetivo debe ser proteger a las personas. Durante su exposición, además, mencionó una diferencia en la cantidad de profesionales disponibles: alrededor de 100.000 psicólogos frente a casi 4.000 psiquiatras.
Con 42 votos afirmativos, 21 negativos y ninguna abstención, la iniciativa obtuvo la aprobación en general de la Cámara alta. El texto incorpora modificaciones sobre internaciones, equipos profesionales, adicciones, intervención familiar y modalidades de atención, y ahora deberá pasar por Diputados para continuar su tratamiento legislativo.