El viaje tendrá entonces otra vez un tinte partidario más que el de una visita de Estado y le servirá al presidente para estar fuera del país luego del mazazo que significó para el gobierno la derrota histórica del partido republicano, que representó la mayor diferencia entre los dos partidos grandes de EEUU desde 1974.
Milei evitó pronunciarse en las redes, como ya había hecho con la derrota de Flavio Bolsonaro en Brasil. Y, como hizo también el canciller Pablo Quirno, se limitó a tuitear sobre el Papa León.
LPO reveló que en la Rosada admitían que la derrota de Trump fue una "paliza" y que sólo esperaban que pasara rápido el tiempo hasta la llegada de Su Santidad, un evento que colmará la agenda por varios días, aunque con un resultado aún incierto para la conveniencia del gobierno.