De cara a 2027, la preferencia por la no reelección de Milei sigue siendo mayoritaria (56%), aunque la opción por su continuidad subió de 33% a 36%. En materia de políticas, se impone el deseo de cambiar la mayoría (45%), por delante de continuar algunas y cambiar otras (24%) y de continuar la mayoría (27%).
El electorado aparece exactamente partido al evaluar qué sería peor para el país: 46% teme un triunfo de Milei y 46% uno del peronismo. En los escenarios electorales proyectados para 2027, Milei lideraría la primera vuelta con 35%, seguido por Kicillof con 31%, en un escenario hipotético que también incluiría a Bregman (12%) y a Schiaretti (6%). En un eventual balotaje, el gobernador bonaerense se impondría 45% a 40%, con un 15% de indecisos.
Milei combina el piso más alto (31% “seguro lo votaría”) con el mayor rechazo (58% “nunca lo votaría”), mientras que Kicillof muestra un piso de 28% y un rechazo de 52%, lo que le deja mayor margen de crecimiento. Un 20% se inclina por “una tercera alternativa nueva” para la presidencia.
Cuando la pregunta es por el candidato (sin nombres) de qué partido votaría, La Libertad Avanza suma 32% de apoyo, aunque seguida por “peronismo” (25%) y “kirchnerismo” (14%), que en la suma se impondrían (“Nos dicen kirchneristas para bajarnos el precio”, decía Néstor Kirchner). La izquierda sería la opción del 8%, por encima del PRO y la UCR, con 5% cada uno.