La portavoz del CIR, Svetlana Petrenko, informó que se abrió una causa penal por asesinato y tráfico ilegal de explosivos. Mientras avanzan las pericias forenses y el análisis de las cámaras de seguridad, la principal línea de investigación apunta a la participación de los servicios de inteligencia de Ucrania.
Sarvárov era considerado un objetivo de alto valor dentro de la estructura militar rusa. Nacido en 1969, había participado en las guerras de Chechenia y Siria y desde 2022 figuraba en el sitio ucraniano Mirotvorets, que identifica a quienes considera enemigos de Kiev.
El asesinato se suma a una serie de ataques selectivos contra altos mandos rusos desde el inicio de la invasión a Ucrania. En los últimos años, Kiev reivindicó operaciones similares que derivaron en la muerte de oficiales de alto rango, entre ellos los tenientes generales Yaroslav Moskalik e Ígor Kirílov.
El presidente Vladímir Putin fue notificado de inmediato sobre el atentado. El mandatario ya había cuestionado en otras oportunidades a los servicios de seguridad por las fallas en los protocolos de protección de la cúpula militar, que quedó expuesta incluso dentro de Moscú.