Sin embargo, la presunta compradora desconoció dos de las compras realizadas ante las instituciones bancarias responsables de las tarjetas usadas, generando contracargos y sin devolver los elementos ni regularizar la deuda contraída.
Con esto, los investigadores realizaron análisis de información digital, relevamientos de fuentes abiertas, verificaciones de datos y tareas de campo, logrando dar con el domicilio en el que fueron a parar las compras, identificando en el lugar a la acusada.
Durante el operativo, secuestraron un celular Motorola E5, de interés para la causa; también encontraron los bienes denunciados en el fraude, los cuales fueron secuestrados, y notificaron a la autora del hecho, la cual quedó en libertad mientras avanzan las actuaciones judiciales.