A la hora del almuerzo rápido, las opciones más elegidas son las hamburguesas. Un combo clásico de Burger con fritas cuesta R$ 42, es decir, unos $12.222. Si se busca algo más completo, como una opción con cheddar o panceta, el precio sube a R$ 48 ($13.968), mientras que la opción más cara, la "Melt Crispy", trepa a R$ 58, rozando los $17.000.
Para quienes buscan alcohol, la cerveza en la playa es un clásico. Una lata de Brahma o Amstel cuesta R$ 8 ($2.328), pero si se opta por una botella de 600ml para compartir, los valores oscilan entre R$ 18 (Brahma/Skol) y R$ 22 (Heineken), lo que se traduce en $5.238 y $6.402 respectivamente.
Rabas y mariscos: los platos más caros
Los "petiscos" o porciones para picar son los que marcan la mayor diferencia. Una porción de papas fritas de 400g cuesta R$ 39,90, casi $11.600. Sin embargo, los mariscos elevan la vara considerablemente:
Rabas (Lula): R$ 110 = $32.010.
Camarones (al ajo y óleo): R$ 159 = $46.269.
Cornalitos (Isca de Peixe): R$ 69,90 = $20.340.
Para los que prefieren opciones más económicas, las empanadas argentinas se consiguen por R$ 16 ($4.656 la unidad) y los churros gourmet para la tarde cotizan a R$ 15 ($4.365).