Si bien el consumo viene bajando por cuestiones de salud o debido al aumento de la gente que elige ser vegetariana o vegana, no es que la población dejó de consumir carne. El presidente Javier Milei aseguró en varias ocasiones que “Argentina arrancó el siglo XX siendo el país más rico del mundo” —lo cual es absolutamente falso— y que es necesario “abrazar nuevamente esas ideas”.
Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario destaca que en 2025 se consumieron 46,8 kilos de carne aviar y 18,4 de cerdo, ambos récords históricos, que son proteínas animales mucho más económicas. Esa tendencia también comenzó hace años, pero en 2024 fue la primera vez que los argentinos comieron más pollo que carne.
A contrario de lo que sucedió en 2024 con la baja del consumo y la estabilidad cambiaria, en 2025 la carne aumentó muy por encima de la inflación general. El IPC anual fue de 31,5%, mientras que la carne y sus derivados tuvieron incrementos por encima del 50%.
Otra proteína animal barata que rompió récord, no solo nacional sino mundial, fue el huevo: en 2025 se consumieron 398 por persona en promedio, más que ningún otro país en el mundo.