Quirno regresó de la capital del imperio adonde fue convocado por Donald Trump junto a representantes de otros 54 países para plantearles el Proyecto Bóveda, por el que su gobierno busca controlar el comercio de metales críticos para contrarrestar a China. Pero no firmaron un acuerdo entre todos. Al día siguiente, cada representante firmó un acuerdo comercial de país a país.
El que firmó el gobierno de Milei con Estados Unidos incluyó 120 obligaciones para el lado argentino y sólo dos para el estadounidense. Para no ser sometidos por China, el Gobierno se sometió a Estados Unidos. Con la apertura de Milei, los chinos inundaron Argentina con ropa barata y Estados Unidos hizo lo mismo, pero con containers de ropa usada. De cuarta.
Este acuerdo comercial, donde hay mucho énfasis en energía nuclear, uranio y minería de metales críticos, y prohibiciones de comerciar con países como China, tiene que ser aprobado por el Congreso, igual que la Reforma Laboral. El modelo de Milei toma la forma de un virreinato que institucionaliza el monopolio del comercio con Estados Unidos como antes de la independencia había con España