El escándalo no se limitó a ese expediente. Presentaciones sindicales y denuncias internas también apuntaron a presuntas irregularidades en otros procesos de compra y licitación dentro de la empresa estatal, lo que profundizó la crisis interna y dejó a la conducción de Reidel bajo presión política y administrativa.
Reidel había asumido la presidencia de NASA en abril de 2025 y mantenía, en paralelo, su rol como asesor del presidente Milei, con quien mantiene una relación de cercanía política y personal. En el oficialismo señalaron que su salida del directorio se enmarca en el proceso de reorganización de la compañía y en los cambios impulsados en el área nuclear, mientras que fuentes del Gobierno sostuvieron que podría concentrarse nuevamente en tareas de asesoramiento presidencial.
Tras la asamblea de accionistas, el nuevo directorio quedó encabezado por Campos, acompañado por Martín Porro como vicepresidente y Diego Chaher como uno de los directores que continuará en funciones. La empresa, encargada de operar las centrales Atucha I, Atucha II y Embalse, atraviesa además un proceso de reestructuración vinculado al plan oficial de privatización parcial del sector nuclear.