Contradicciones horarias: los camioneros brindaron diferentes versiones sobre la hora del asalto. Ninguna coincide con el registro oficial del llamado al sistema 911.
Parada irregular: los choferes estacionaron el vehículo en las inmediaciones de la estación y no en la zona debidamente señalizada para camiones. Además, trascendió que ese punto no figuraba en su hoja de ruta obligatoria.
Un robo “silencioso”: los denunciantes aseguraron que los delincuentes rompieron una ventanilla para acceder al dinero. Sin embargo, ni los playeros de la estación de servicio ni personas en la zona escucharon o vieron absolutamente nada.
Antecedentes sospechosos: los investigadores pusieron la lupa sobre la empresa de transporte, ya que existirían varias denuncias previas en la provincia del Chaco bajo la misma modalidad.