“Las asambleas van a discutir un plan de lucha hasta obtener la resolución definitiva de la medida judicial de amparo y hasta conquistar el aumento de nuestros salarios”, adelanta Belliboni.
Si bien los $78.000 están devaluados frente al 270% de inflación acumulada en estos dos años y medio de gestión libertaria, son cada vez más necesarios en un escenario social que cruje. Desde las organizaciones señalan que ese monto adquiere diferente capacidad de compra en las distintas regiones del país. ”Nuestros compañeras y compañeros realizan tareas sociales y productivas en comedores, merenderos, contención de adicciones, apoyo escolar, unidades productivas. Es su trabajo y tiene que ser reconocido”, señalan. El eje del reclamo es la continuidad del programa y el aumento inmediato.
Es un amplio abanico de espacios el que se hará presente en distintos puntos del país, entre ellos se destaca el Polo Obrero, el MTR, Barrios de Pie, Movimiento Evita, la Corriente Clasista Combativa, el MTE, el Frente Popular Darío Santillán, el Movimiento Popular La dignidad, la Federacion Rural, Libres del Sur, el MST Teresa Vive, MTD Aníbal Verón y la Federación Nacional Campesina.