Desde el sector automotriz apuntan a que este momento de la industria local responde al aumento de los vehículos chinos en Brasil, así como al ingreso de vehículos del extranjero y la imposibilidad de competir con los precios.
La problemática no afecta sólo a esta compañía; la empresa Clapp, ubicada en la localidad de Jeppener y que es proveedora de la automotriz Stellantis, una de las más importantes del país, despidió a más de la mitad de sus trabajadores por la caída de la demanda de la firma.