El nuevo decreto eliminó la denominación institucional del Coro de Niños y mantuvo únicamente al Coro Polifónico Nacional dentro de la órbita de la Secretaría de Cultura de la Nación. Al mismo tiempo, instruyó al organismo encabezado por Leonardo Cifelli a implementar un programa orientado a la formación y promoción cultural de las nuevas generaciones.
Según los argumentos expuestos por el Poder Ejecutivo, las actividades que desarrollaba la agrupación infantil podrán continuar mediante "acciones y programas de formación, perfeccionamiento y desarrollo artístico de alcance más amplio".
La administración de Milei justificó el cambio en la necesidad de reorganizar los recursos y concentrarlos en nuevas estrategias de formación cultural, bajo criterios de "eficiencia, eficacia y buena administración". El texto sostiene, además, que la reforma no supone abandonar los objetivos vinculados con la formación artística de niños y jóvenes, sino modificar la estructura institucional utilizada para alcanzarlos.