Además, en el texto publicado en el Boletín Oficial no se identifican los equipos o materiales que se pretende adquirir y no se informaron cantidades, proveedores, países de origen ni montos presupuestarios.
En tanto, el Ejecutivo fundamentó la declaración en el Decreto 9390/1963, que contempla la clasificación de secreto militar para determinados asuntos vinculados con la preparación y el empleo de las Fuerzas Armadas, entre ellos, adquisiciones, fabricaciones, construcciones y sus correspondientes negociaciones y trámites, cuando revisten importancia fundamental para las capacidades militares.
“Una vez declarado el secreto militar de la aludida operación contractual, los organismos contratantes deberán seguir los trámites necesarios para la adquisición de dicho material, estando exceptuados del cumplimiento de las disposiciones relativas a la publicidad y difusión de todas las actuaciones del proceso”, se indicó también.