No sólo la gente común sabe por qué no llega a fin de mes, sino que la IA responde rápido a la pregunta del Presidente. “Si la gente no llega a fin de mes, ¿se muere?“, es una búsqueda que arroja como resultado que ”cuando los ingresos se agotan antes de que termine el mes, las personas y los hogares recurren habitualmente a endeudamiento, cambios en alimentación y consumo, atraso en el pago de obligaciones y red de apoyo familiar y social". Es decir, se hace todo para subsistir y no es un misterio, es lógica pura.
De todo eso, el esquema que el Presidente menos comprende es que el proceso de mora en el crédito es hijo del endeudamiento producido porque la gente no llega a fin de mes. Veamos: según datos del Banco Central, la morosidad cuando llegó Milei era 4,2 por ciento y llegó al 17,5 en junio de este año. No sólo se cuadriplicó, sino que es la más alta en los últimos 4 gobiernos: con CFK empezó abajo del 5 y en 2015 era del 2,5 por ciento del total de préstamos a las familias (créditos, tarjetas, préstamos personales); con Mauricio Macri volvió al 5 por ciento y con Alberto Fernández tuvo un pico de casi 5 en la pandemia, para luego terminar en 2,7 y 2,8. Hoy, la de las familias está arriba del 12 por ciento, partiendo de un 2,8.
Esto es consecuencia de la caída en los ingresos: según el Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (Mate), los salarios privados registrados cayeron 5 por ciento en términos reales y 19 por ciento los del sector público. Asimismo, las jubilaciones perdieron entre 20 y 30 por ciento del poder de compra.
Naturalmente, la tercera pata del problema, la central, es que los aumentos tarifarios subieron muy por encima de la inflación y detonaron el bolsillo. Sólo tomando el AMBA, según datos del Observatorio de la UBA y el Conicet, desde diciembre de 2023 los aumentos tarifarios llegaron al 966 por ciento, cuando la inflación acumulada es del 319 por ciento. La cuenta que Milei no entiende es la siguiente: ajuste y tarifazo mata salarios, mata consumo, introduce a la población en el endeudamiento forzado y la repetición de eso en el tiempo redunda en que los créditos no se pueden pagar. No hay misterios. No hay plata.