“Una amiga termina abonando la cuenta para poder retirarse del local, porque se lo impedían, y hay videos que muestran que cinco personas no las dejaban salir”, sostuvo el abogado.
Después de pagar, tres personas del bar empezaron a insultarlas. Este es el momento en el que reaccionó la abogada argentina con sus gestos racistas. Para la defensa, las nuevas imágenes del empleado del local haciéndole gestos obscenos “desarman la idea de una conducta unidireccional y espontánea de Agostina, ya que hubo una provocación previa del denunciante, con un gesto obsceno, por el cual ella contesta".
Por último, Robles informó que se le solicitó a la Justicia local un permiso para que la abogada argentina pueda dejar Brasil y regresar al país. Desde el miércoles pasado, la joven tiene una tobillera electrónica.