El Belgrano Cargas reviste un interés central para el sector agroindustrial exportador porque nace en Salta, recorre varias provincias agrícolas y termina en los puertos donde operan las grandes cerealeras
Sin embargo, el Belgrano Cargas reviste un interés central para el sector agroindustrial exportador porque nace en Salta, recorre varias provincias agrícolas y termina en los puertos donde operan las grandes cerealeras. Tras un largo proceso, varias empresas agroindustriales conformaron un consorcio "pro Belgrano" para competir en la licitación y garantizar la carga que hoy explica cerca del 85% de lo que transporta el ramal, con la expectativa de hacerlo crecer como unidad de negocios, explicó a LPO Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara Aceitera.
Las empresas que conformaron el consorcio son ACA, Aceitera General Deheza, Bunge, Cargill y Dreyfuss. El esquema de obras para la reactivación del ferrocarril que piensan los cerealeros incluye múltiples inversiones en centros logísticos, acopios granarios y nodos de transferencia que generarían empleo en distintas localidades a lo largo del recorrido, además de las obras de infraestructura necesarias para poner el sistema en condiciones. En el sector admiten que se trata de inversiones de gran escala, difíciles de encarar sin algún tipo de respaldo estatal.
Mientras que el consorcio de cerealeras dejó trascender que su interés está puesto exclusivamente en el Belgrano Cargas, el Grupo México evalúa quedarse con ambos ramales, una definición que podría reconfigurar el mapa portuario.
La experiencia minera no es ajena al Gran Rosario. La mina Alumbrera, en Catamarca, que dejó de funcionar y en el lugar quedó un cráter y denuncias de contaminación ambiental, exportó durante años cobre y oro a través del NCA y de un puerto propio en Puerto General San Martín.
Ahora, con el avance de proyectos de cobre en el Cuyo y de litio y cobre en el norte, la discusión se calienta, atravesada por la pelea entre puertos por un negocio en el que nadie se quiere quedar afuera.