Los profesionales declararon que primero extrajeron la sustancia que la niña tenía en su organismo, la cual deberá ser analizada para determinar si efectivamente se trataba de leche.
Después le colocaron una sonda nasogástrica, la intubaron e iniciaron maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) que se extendieron durante 60 minutos. Pese al esfuerzo del equipo de salud, no lograron salvarla.
Según ratificaron los profesionales, Isabella había ingresado al hospital sin signos vitales y no fue posible revertir su estado.
Las declaraciones forman parte de las medidas de prueba ordenadas por la fiscalía, que busca reconstruir con precisión qué ocurrió antes de la muerte de la menor y definir si corresponde agravar la imputación contra su madre, quien permanece detenida mientras avanza la causa.