Meses atrás, en una entrevista con Página 12, contó que debido a la crisis social y económica agravada por el plan del gobierno libertario sus comedores estaban saturados.
“Me da bronca ver cómo está nuestra gente. Este es un país muy rico y mirá la miseria que hay. Tiene que terminar esto, tenemos que cambiar el gobierno. Le dimos la oportunidad dos años y medio”, dijo entonces. Y cuestionó las cifras de pobreza difundidas por Javier Milei: “Cada vez tenemos más gente en los comedores (...) Lo vemos todos. Gente grande que hace cola para recibir un táper de comida. Eso me parte. Los jubilados vienen un montón, gente de 75 años que viene y llora porque no tiene para los remedios. Todos los días me pasa, todos los días”.
Esta situación, comentó, lo empujaba a evaluar su lanzamiento como politíco.“En algún momento me voy a tirar a la pileta, no sé cuándo y no sé si habrá agua en la pileta, pero tengo intenciones y quiero ayudar. Hay mucha gente que necesita y necesita alguien como yo. No quiero comandar la Argentina solo quiero que haya oportunidades iguales para todos”.