Asimismo, Lipcovich cuestionó el cambio de discurso de la administración central tras aquel desenlace: «Los hechos desmienten categóricamente el relato libertario. Como perdieron por goleada ante la opinión pública, ahora cambiaron de discurso pensando en las elecciones y los votos. La salud pública la defendemos los trabajadores y las familias contra estos vaciadores».
Por su parte, el secretario adjunto del gremio en el nosocomio, Gerardo Oroz, enfatizó la necesidad de poner el foco en los reclamos vigentes. «El Garrahan sigue con problemas muy serios: el primero es que no ingresa personal desde hace tres años. Sin cubrir renuncias ni jubilaciones, la reducción de personal daña la calidad de atención y las condiciones de trabajo».
En ese contexto, Oroz señaló que «las madres del Garrahan están denunciando demoras en la entrega de insumos, medicación y prótesis que implican daños en la salud de niñas y niños», al tiempo que repudió lo que definió como «una persecución terrible, con 40 sumarios que incluyen dictámenes de cesantías y suspensiones» contra delegados y trabajadores del establecimiento.