Sin embargo, el proyecto quedó detenido por las objeciones de las provincias productoras de biodiésel, entre ellas Buenos Aires, La Pampa y Entre Ríos.
Desde el PRO, con respaldo de otros sectores provinciales, proponen conservar una participación del 6% del mercado para las pequeñas y medianas empresas no integradas. El argumento es que esas firmas no estarían en condiciones de competir con las grandes aceiteras radicadas en Santa Fe y Córdoba, lo que podría concentrar la actividad en un número reducido de compañías.
En este escenario, los diputados de Provincias Unidas, espacio en el que tienen peso los gobernadores de Córdoba y Santa Fe, dejaron trascender que las discusiones por los subsidios al transporte, los fondos previsionales y los biocombustibles deberán resolverse en paralelo con la negociación presupuestaria.
La estrategia apunta a utilizar el peso de sus bancadas para conseguir respuestas del Ejecutivo antes de definir su acompañamiento al proyecto. Con el calendario parlamentario cada vez más ajustado, el Gobierno ya contempla la posibilidad de convocar a sesiones extraordinarias durante diciembre para conseguir que el Presupuesto 2027 complete su recorrido legislativo en el Senado.