El sociólogo Gabriel Puricelli explicó a Página/12: “Trump ejerce presión sin prestarle mayor atención al derecho internacional, bajo la idea de, no ya la Doctrina Monroe, no ya la doctrina Donroe como él mismo la rebautizó, sino como dijo el politólogo Ignacio Labaqui, una versión de la doctrina Brézhnev, que estuvo vigente mientras Leonid Brézhnev era secretario general del Partido Comunista de la Unión Soviética”. Y detalló: “Esta indicaba que, en el campo socialista, el único país plenamente soberano era la Unión Soviética, y todos los demás países tenían soberanía limitada. Trump, lo que está poniendo en práctica en el hemisferio occidental es esta idea de que hay un único país que tiene plena soberanía, y que todos los demás países tienen soberanía limitada".
Según el analista, ese es el marco general en el que deben inscribirse las acciones de Estados Unidos sobre Venezuela. En el caso específico de Cuba, sostiene que no se trata únicamente de una cuestión de política exterior, sino que desde 1959 la isla constituye un asunto de política doméstica para Washington. “En el actual gobierno de Trump tienen una porción de poder muy significativa los republicanos del sur de la Florida, cuyo máximo exponente es Marco Rubio, descendiente de cubanos exiliados después de la Revolución Cubana. Entonces, en ese contexto general era prácticamente, cantado que el siguiente foco de interés de Estados Unidos fuera Cuba", subrayó.
Puricelli explicó que la centralidad que Trump le da a los conflictos internacionales puede leerse desde dos planos. Por un lado, señaló que el presidente atraviesa un momento muy adverso en la política doméstica, con escasas noticias positivas: no logra desplazar de la agenda mediática el caso Epstein y, además, su gobierno decidió dejar de difundir estadísticas clave como las de empleo y crecimiento debido a sus malos resultados. En ese contexto, señaló que Trump busca instalar temas que lo muestren ejerciendo poder, algo que no consigue en el frente interno y que lo empuja a focalizarse en la política exterior. Por otro lado, el analista sostuvo que esa proyección internacional es coherente con un estilo de gobierno cada vez más violento e inconstitucional, de modo que acciones como la muerte de Reene Good en un operativo de Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) o las acciones en Venezuela responden a la misma lógica de ilegalidad y exhibicionismo en el ejercicio del poder.