En el plano económico, la crisis diplomática se tradujo en una escalada de tensiones comerciales: Trump anunció que a partir del 1 de febrero impondrá un arancel del 10 por ciento a todos los productos importados desde Dinamarca, Alemania, Francia, Reino Unido, Noruega, Suecia, Finlandia y Países Bajos, países que expresaron su rechazo a la anexión estadounidense del territorio por cualquier medio. La Casa Blanca advirtió además que esos aranceles se elevarían hasta el 25 por ciento a partir de junio si no se alcanza un acuerdo favorable a Washington en relación con Groenlandia.
Esta amenaza fue interpretada por varios gobiernos europeos como una forma de coerción política. El canciller alemán, Friedrich Merz, advirtió que la imposición de aranceles “no solo perjudicaría a las economías europeas, sino también a los consumidores y empresas estadounidenses”. La Unión Europea (UE) celebrará una cumbre de emergencia el jueves para evaluar la respuesta y afirmó que, aunque su prioridad era “comprometerse, no escalar”, estaba dispuesta a actuar.
Los 27 países que conforman la UE plantearon la posibilidad de adoptar represalias contra Estados Unidos por un valor de 93 mil millones de euros (unos 108 mil millones de dólares). Por otra parte varios países, entre ellos Francia, Alemania, España y Polonia, quieren activar por primera vez en la historia el “instrumento anticoerción”, que entró en vigor en 2023 para hacer frente a “una situación en la que un país tercero intenta presionar a la UE o a un Estado miembro para que tome una decisión determinada, aplicando medidas que afecten al comercio o la inversión”.
En contraste con la postura europea el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, defendió la estrategia de la Casa Blanca y calificó como “insensata” cualquier represalia por parte de la Unión Europea. Según explicó, Groenlandia representa un “activo estratégico” cuya importancia excede los marcos tradicionales de cooperación económica, por lo que su accionar no rompería los convenios preexistentes. “No vamos a tercerizar nuestra seguridad”, puntualizó.