La apertura mostró al artista recorriendo una plantación de caña junto a campesinos con pava, el sombrero típico de los jíbaros del norte de Puerto Rico. Luego el escenario se trasladó a “La casita”, recreación de una vivienda de concreto que el cantante convirtió en símbolo de resistencia cultural frente a la gentrificación.
En ese espacio se pudieron reconocer figuras invitadas como Pedro Pascal, Jessica Alba, Karol G, Cardi B, Young Miko y Alix Earle. Bad Bunny vistió durante todo el espectáculo un jersey blanco con la inscripción “Ocasio”, apellido de su madre, y el número 64 en el pecho. Y las figuras estelares que se sumaron a cantar fueron Lady Gaga, con su versión salsa de “Die with a Smile” y Ricky Martin que entonó “LO QUE LE PASÓ A HAWAii”.
Uno de los momentos centrales llegó cuando Benito Antonio Martínez Ocasio habló directamente al público: “Nunca dejé de creer en mí”, dijo al recordar sus orígenes en Vega Baja y su recorrido desde SoundCloud hasta convertirse en una figura global. El gesto de entregar un premio Grammy a un niño reforzó el carácter simbólico de la escena.
La interpretación de El apagón, realizada desde un poste de luz, aludió a los cortes eléctricos que persisten en la isla desde el huracán María. En el tramo final, el artista pronunció “God bless America” y amplió la frase mencionando países de todo el continente, subrayando que América es una construcción plural. El cierre con “Seguimos aquí” sintetizó el eje reivindicativo del espectáculo.
Reacciones políticas y debate público
El show generó respuestas inmediatas en el plano político. Tras la presentación, el expresidente estadounidense Donald Trump escribió en Truth Social que se trató de “uno de los peores de la historia” y cuestionó el uso del español: “Nadie entiende ni una palabra de lo que dice este tipo”.
En otra publicación calificó el espectáculo como “repugnante” y sostuvo que no representaba los estándares culturales de Estados Unidos. Sus críticas se centraron en la dimensión idiomática y en el contenido del show, que incluyó referencias a la identidad latina y a la situación de los migrantes.
Donald Trump El presidente de EE.UU. descargó su furia por el show de Bad Bunny (Redes Sociales)
La intervención de Evo Morales se ubicó en el extremo opuesto de esa lectura. Su mensaje interpretó la presentación como una expresión artística con alcance político, vinculada a la idea de una América compartida y a la defensa de la diversidad cultural