Zena Stenvik, superintendenta de escuelas públicas de Columbia Heights, donde el pequeño cursaba el preescolar, dijo que el menor fue utilizado como “carnada” por los agentes de inmigración para golpear en la puerta de la casa e intentar que salieran las personas en su interior.
“Si no luchamos, no ganamos, gana el fascismo”, dijo a la AFP un manifestante que prefirió no dar su nombre. Este residente de la zona sostenía un cartel que decía “cinco años, hermano”, en referencia al menor. “Esto no debería estar pasándole a nadie”, agregó.
El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, confirmó el jueves que el niño se encuentra entre los detenidos, pero explicó que los agentes buscaron protegerlo después de que su padre “huyó” de la redada.
“¿Qué se supone que deben hacer? ¿Se supone que deberían dejar que un niño de cinco años se muera de frío?”, cuestionó.
El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, pidió el viernes a las autoridades estadounidenses poner fin a la “deshumanización y el trato perjudicial hacia migrantes y refugiados”.
Arias, el padre del niño, se encuentra en un centro de detención de Texas, según una base de datos de ICE que no incluye el paradero de menores de 18 años.
“Sus compañeros lo extrañan”
El oficial de la patrulla fronteriza Gregory Bovino defendió este viernes el trato que sus agentes dieron a Ramos: “Debo decir inequívocamente que somos expertos tratando con niños”, dijo a periodistas.
El comandante del ICE, Marcos Charles, aseguró que el objetivo de sus agentes no era el niño y aseguró que éstos hicieron “todo lo que podían” para que el pequeño se reuniera con su familia, pero esta se negó a abrirle la puerta después de que su padre lo dejara y huyera de los agentes antiinmigración.
Según el comandante Charles, el niño y su padre entraron al país de forma ilegal y son “deportables”.
El abogado Marc Prokosch dijo que la familia del niño cumplió con los pasos legales al solicitar asilo en Mineápolis, una ciudad santuario en la que la policía no coopera con las redadas migratorias federales.
Una maestra de Ramos, identificada como Ella, afirmó que el niño era “un estudiante brillante”.
“Sus compañeros lo extrañan. Viene todos los días a la escuela e ilumina el salón de clases. Solo quiero que vuelva sano y salvo”, dijo en un comunicado.
En Mineápolis, donde las temperaturas alcanzaron los -23°C el viernes, los manifestantes, abrigados con gorros, guantes y bufandas, corearon “Fuera ICE”.
Otra protesta se concentró frente al aeropuerto de Mineápolis - St. Paul, desde donde se deporta a los detenidos en las redadas. Los organizadores informaron de 100 arrestos. “Es solo un pequeñito”
La exvicepresidenta demócrata Kamala Harris defendió que “Liam Ramos es solo un pequeñito”. “Debería estar en casa con su familia, no siendo usado como carnada por el ICE y retenido en un centro de detención en Texas”, escribió en X.
Ramos es uno de al menos cuatro niños detenidos en el mismo distrito escolar de Mineápolis este mes, según autoridades locales.
Los niños se han visto atrapados en las operaciones federales contra la inmigración federal, tanto bajo administraciones republicanas como demócratas.
Minnesota ha solicitado una orden de restricción temporal para la operación de ICE en el estado que, de ser otorgada por un juez federal, detendría las redadas. Se espera una audiencia el lunes.