En paralelo, se registró un segundo descarrilamiento en Cataluña. Ocurrió en la provincia de Girona, donde un tren de la línea R1 perdió un eje y salió de las vías entre las estaciones de Blanes y Maçanet, tras la caída de rocas sobre el tendido ferroviario a causa del temporal. En esa formación viajaban unos diez pasajeros y no se reportaron heridos. El servicio fue interrumpido de manera preventiva para revisar la infraestructura.
Los episodios en Cataluña se producen apenas dos días después del grave accidente ferroviario ocurrido el domingo en Andalucía, donde el descarrilamiento de un tren provocó la muerte de 42 personas y dejó 152 heridos, reavivando el debate sobre la seguridad del sistema ferroviario en España frente a fenómenos climáticos extremos.