Este “rebote” estuvo impulsado por el alza del 2% en los servicios, contra el 1,6% en los bienes, y entre estos últimos se destacó la suba del 2,1% en alimentos y bebidas.
A nivel nacional, hasta agosto, y medido contra igual mes del año pasado, con una inflación promedio del 33,5%, los servicios habían aumentado 41,8% y los bienes 29,5%, lo que deja cada vez menos dinero disponible para “otros gastos” que no sean los esenciales.
El gobierno tendrá otra semana para seguir de cerca uno de los datos que marcan la gestión y que se consideran termómetro en las encuestas de opinión.